tienda

Charla presentación del curso Iniciación a la Morfopsicología

24 septiembre 2014 Publicado por unicornio

El jueves día 2 de octubre a las 20:00 h Ricardo Ariza Esplugas presenta en Unicornio el curso de Iniciación a la Morfopsicología que impartirá el siguiente domingo.

 DESCODIFICAR LOS ROSTROS

La morfopsicología es una ciencia humana que estudia las relaciones existentes entre la forma del rostro y la personalidad

Se trata de educar nuestra mirada hacia los demás y hacia nosotros mismos de un modo más objetivo y realista, para una mejor comprensión que simplifique nuestras vidas y relaciones, y que nos ayude a descubrir como funcionamos. 

La morfopsicología es  la interpretación dinámica del rostro. 

El rostro, al igual que nuestra personalidad, se inscribe en un proceso de evolución permanente

Desde la primera infancia hasta la vejez, pasando por todas las etapas del crecimiento, el rostro es sensible de modificar sus formas y expresiones. El rostro es la manifestación física del encuentro entre nuestro patrimonio genético (lo innato), y el medio en el cual nacemos y nos desarrollamos (lo adquirido). La forma del rostro es el resultado de la complementariedad y la oposición del encuentro de estas influencias, internas y externas.

¿Por qué el rostro?

El rostro es funcional y estratégicamente un elemento esencial del organismo de extraordinaria expresividad. Es la zona del cuerpo que más se confronta con el exterior, debido a su riqueza funcional, y a nuestra necesidad de establecer una comunicación permanente con el medio, es en este nivel en el que principalmente percibimos el mundo, a nuestros seres y establecemos interacciones.  

Es en esta parte del cuerpo donde se reagrupan los órganos de percepción y expresión de cuatro de nuestros sentidos: la vista, el olfato, el gusto, y el oído / equilibrio.  La parte externa de estos órganos sensoriales (ojos, nariz, boca, orejas) se comportarán como auténticos receptores y emisores de los continuos e innumerables intercambios con nuestro entorno.  

Cómo se forma el rostro

Toda forma de vida es el resultado de un movimiento sin cese entre fuerzas antagónicas y complementarias.  

Debido a que la vida es esencialmente movilidad, la Morfopsicología se fundamenta principalmente en la dinámica de dos fuerzas antagónicas y complementarias: fuerzas de Expansión y fuerzas de Conservación. Esta ley de opuestos y complementarios es universal y concierne a todos los organismos vivos. Ella constata que en condiciones óptimas todo organismo tiende a expandirse, aumentar su volumen, y que contrariamente en condiciones desfavorables, los organismos tienden a retraerse, a contraer su volumen para exponer lo menos posible su superficie a la agresión. 

La retracción que realizan los organismos vivos frente a un medio sentido como hostil es un sistema de protección extremadamente eficaz.

Cuando el medio es favorable, la adaptación se realiza con facilidad, tendemos a expandirnos. La forma de nuestro rostro se amplia y tiende a la apertura, en definitiva se dilata

Cuando el medio se experimenta como nocivo o inseguro, la adaptación se realiza con mayor dificultad y tendemos a contraernos para ofrecer una menor superficie de contacto con el exterior.  La forma de nuestro rostro se retracta

A partir de este movimiento universal se fundamentan las leyes que aplica la Morfopsicología. 

Algunos de los parámetros observables del rostro

El marco óseo.

El marco constituye los huesos de la cara y del cráneo. Se trata de los elementos con mayor durabilidad y más estables del rostro. La estructura donde se asienta nuestra personalidad.

El marco expresa la energía vital, se trata de fuerzas inconscientes sobre las cuales no tenemos control.  Podemos denominarlas: fuerza y forma de pulsión, libido, fuerza vital.

Los receptores sensoriales.

Los receptores son los órganos de los sentidos que se encuentran en la zona central del rostro: los ojos, la nariz y la boca. Son ellos los responsables de la gestión de nuestra energía disponible. La talla y el volumen, la forma, la disposición y el diseño, la carnosidad o la sequedad, la apertura o el cierre, la tonicidad y la simetría de un receptor nos orienta como la persona percibe el mundo, cómo se relaciona con este y de qué manera gestiona su energía.

La piel y el modelado.

El modelado es el espesor de las carnes y músculos que envuelven el marco óseo.  Es el que da la forma a nuestro rostro. El modelado indica el grado y calidad de adaptación de la persona, determinando la receptividad al mundo exterior y el tiempo que precisa para reaccionar.

Las zonas del rostro.

Se trata de la división horizontal del rostro en tres zonas. Esta apreciación no siempre es fácil, pues coexisten regiones intermediarias. La Morfopsicología establece una relación entre estas tres zonas del rostro y las funciones vitales. 

Zona superior, intelectual o cerebral. La función cerebral concierne al pensamiento en todas sus formas: intuición, lógica, reflexión, análisis, síntesis, imaginación, etc.

Zona media o relacional o afectiva. La función afectiva vinculada a las funciones respiratorias y cardiacas. Nos orienta al modo de percibir los ambientes, al deseo y la calidad de participar socialmente, y al como expresamos nuestros sentimientos.

Zona inferior, instintiva – activa u operacional. También denominada zona de realización. Esta zona reagrupa todo lo concerniente a las actividades prácticas y físicas, y por extensión al instinto de nutrición, poder, ambición, posesión, combatividad, sexualidad y goce.

Relación entre las funciones.

La personalidad forma un todo, y cada zona o elemento del rostro no tiene sentido de actuar independientemente sino es en relación al conjunto. La Morfopsicología trata de interrelacionar cada zona con el conjunto, pues para la puesta en marcha de un adecuado desarrollo personal es indispensable que se mantenga una cierta sinergia entre las actividades cerebrales, afectivas e instintivas.

La Morfopsicología es un útil de comprensión, que indica cómo funcionamos y qué motiva nuestro comportamiento. Nos permite identificar el entorno (el medio) más conveniente donde sentirnos cómodos, o el medio necesario que pone a prueba nuestras capacidades. En cualquiera de estas dos opciones, la Morfopsicología muestra cómo utilizar más adecuadamente nuestro potencial.  

Observar e interrelacionar los componentes del rostro aplicando una trascendencia psicológica, es la práctica de la Morfopsicología. Ella nos orienta a utilizar mejor nuestro potencial.

(Ricardo Ariza Esplugas)

 

Los objetivos de este curso son:

  • Adquirir las técnicas básicas de observación y diagnostico que emplea la morfopsicología.
  • Establecer una interacción entre los diferentes elementos del rostro.
  • Comprender que aportan a las preferencias reales de cada persona. Sus verdaderas necesidades y deseos.

Durante esta formación usted se entrenara para reconocer y para interpretar las aptitudes y el potencial en diferentes rostros a fin de optimizar su potencial de comunicación, utilizando argumentos adaptados a su interlocutor.

El estudio de su propio rostro le proporcionará una valiosa ayuda y una mejor comprensión del cómo funcionamos.

Este curso está dirigido a:

  • Quienes mantienen relación con el público. Profesiones u ocupaciones que precisen una aptitud de negociación y comprensión de las necesidades del otro.
  • Consejeros y orientadores personales. Profesiones u ocupaciones orientadas a la mejora de las relaciones personales y sociales.
  • Profesiones médicas y paramédicas. Asesores dietéticos. Profesiones u ocupaciones orientadas a la comprensión de las prioridades del paciente.
  • Responsables de colectivos (empresarial, industrial, comunitario…) Profesiones u ocupaciones orientadas a la armonización del equipo.
  • Quienes deseen comprender mejor su calidad de Ser. Reconocer sus necesidades y dirigir adecuadamente sus potenciales.

 Ricardo Ariza Esplugas

. Formador de graduados en Morfopsicología por la SFM (Sociedad Francesa de Morfopsicología) en España y Francia.
. Formador del profesorado de Morfopsicología para la SFM.
. Examinador anual de los candidatos a morfopsicólogo por la SFM en España. Barcelona.
. Conferenciante y organizador de talleres y cursos de Introducción a la Morfopsicología.
. Entrenador a morfopsicólogos titulados para la aplicación de esta en diferentes ámbitos.
. Articulista de la revista técnica trimestral de la SFM.
. Traductor del francés al español de publicaciones de Morfopsicología.
. Preparación de la tesis: “La Morfopsicología aplicada a los terrenos biológicos humanos”.

Información e inscripción al Curso de Iniciación a la Morfopsicología:  de lunes a viernes de 10 a 13  y de 17 a 19 h en el teléfono 922 285 463 o al email ricares.mpsy@gmail.com

El curso se imparte el Domingo 5 de Octubre de 9 a 13  y de 15 a 19 h en la C/ Serrano, nº 10 (frente plaza militar), en Santa Cruz de Tenerife

Comentar